El espejo de mi Alma

31/12/09

Circo

El despertador sonrío de manera burlona cuando su musical voz me despertó. Después de una (merecida) semana de vacaciones, costaba reincorporarse a la rutina. Mi cuerpo se movía perezosamente intentando postergar al máximo la hora de salir a la calle….


Llegué a la oficina con los últimos resquicios de sueño colgando de mis pestañas y tras conectar el ordenador me preparé para leer la miríada de mails que tendría pendientes.


Esta semana es atípica en mi trabajo ya que estamos cerrando el año y las cuentas de resultados son la estrella de la fiesta en pos de conseguir el ansiado objetivo de los comerciales y directores.


Este, es el primer año que decidí ser sólo una mera espectadora del circo que se monta en torno al cierre anual. Las carreras de los financieros por los pasillos de la planta “open spaces” de mi oficina eran dignas de batir el record de Usain Bolt y los teléfonos de los jefes de departamento echaban humo tras cientos de llamadas de todos los comerciales pidiendo adelantar entregas y facturación para obtener “la cifra” que les haga dignos del Olimpo de los vendedores con su corona de laurel verde de billetes de cien euros.


Reconozco que a pesar de currar hasta las once de la noche, disfrutamos como niños viendo los malabares de los contables con las cifras de debe y haber, las agencias de transporte con sus trucos de magia intentando entregarlo todo a tiempo a los clientes y los comerciales haciendo equilibrios entre el objetivo y la venta real conseguida.


Finalmente salió el director general que, cuál jefe de pista, dio por cerrado el espectáculo. A partir de aquí vinieron las consabidas palmaditas en la espalda y las sonrisas de los pudientes de “voy a cobrar”. Los “curritus vulgaris” descorchamos la botella de cava del lote navideño y brindamos porque, a pesar de todo, sigue importándonos la vida fuera de la gran U. Se acabó la función hasta el año próximo…


…Era ya de noche cuando de repente, las luces se apagaron y una explosión de colores y sonidos hizo presa del lugar. Las risas se oían abiertas y sinceras, las bocas se congelaron formando una gran O y las manos aplaudían sin cesar.


No se distinguía entre niños y adultos, los problemas se quedaron esperando en la puerta durante tres horas mientras un mundo fascinante nos recordó el placer de vivir la magia de cerca.


Luna y yo, disfrutamos de lo lindo con el nuevo espectáculo del Circo del Sol, fue una auténtica gozada fundir nuestras carcajadas y el brillo de nuestras miradas.



Salud y alegría a todos ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

27/12/09

Avatar



Cuando te das cuenta que la vida que vives es vacía y te abren una puerta a un nuevo mundo, te quitan la venda de los ojos y te muestran que todo es más sencillo, que somos nosotros los que la complicamos… Dan ganas de que las gafas de 3D sean mágicas y se conviertan en el espejo que permitió el paso de Alicia al país de las maravillas para poder saltar a ese mundo que me cautivó... ¿Dónde se venden los billetes?

Se traspasa universo vacío a módico precio por plaza en el bosque lleno de vida de Avatar.

25/12/09

Cuento de Navidad

No os asustéis, no voy a entrar en juicios de valor acerca de lo que debe o no hacerse por estas fiestas. Soy de la opinión del vive y deja vivir (con la premisa de que tu libertad termina dónde empieza la mía) y que cada uno se manifieste cómo más le apetezca consumistas, religiosos, ateos… en estos casos, siempre viene a mi mente la canción de Serrat “Fiesta”. Este post simplemente es porque me apetece escribir mis sensaciones con respecto a la Navidad.


Hace unos ocho años yo era la reencarnación más fiel del personaje de Dickens en “Cuento de Navidad”. Me levantaba de mal humor, y me pasaba las fiestas en pijama con cara de perro y gruñendo a cualquiera que se me acercara pandereta en ristre cantando villancicos. Nunca me había planteado cuál era el motivo que me convertía en un ser huraño…


Pero, de repente una Navidad, me desperté contenta y feliz. Yo no me había dado cuenta hasta que mi hermano me preguntó acerca de mi cambio de actitud y de repente lo vi todo con una claridad meridiana.


Siempre he tenido muchos sueños e ilusiones, cuando era niña me encantaba adornar el árbol de Navidad que íbamos a comprar con mi padre en el Mercat de Santa Llúcia, montaba el belén con mi madre y mi hermano cerca de la estufa mientras sonaban villancicos en la radio. Disfrutaba de la nieve, que en aquellos años aún caía en Barcelona, debajo de las miles de capas de ropa que mi madre nos había encasquetado, ¡eso sí era frío auténtico!… Nos portábamos bien gracias al cuento que se inventó mi madre con una estrella del cielo que siempre brilla y que era dónde vivían los Reyes, íbamos a la cabalgata de Reyes en los hombros de mi abuelo y preparábamos la mesita con el turrón y el vino dulce para los Reyes y el pan duro y el agua para los camellos, era la noche del año en la que antes nos acostábamos y a las seis de la mañana ya estábamos levantándonos a hurtadillas para ver si habían pasado los Reyes. Pero lo mejor de todo es que nos reuníamos toda la familia alrededor de la mesa…


…A medida que fui creciendo, las ilusiones y los sueños navideños fueron muriendo uno detrás de otro. Cambiamos el abeto natural por uno de plástico, el belén era cada vez más pequeño (como si hubiera vivido una ERE). Dejó de nevar y de hacer ese frío que te permitía simular que fumabas al congelar tu aliento. Descubrimos que los Reyes son los padres y que la estrella que nos decía mi madre era un planeta. Pero para mi lo peor de todo fue ver como, Navidad tras Navidad, en la mesa poníamos un plato menos… cuando murió mi abuelo dejamos de ir a la cabalgata y a medida que mi familia fue menguando, mi alegría navideña se convirtió en tristeza y rabia…


Pero va a hacer siete años que nació mi ahijada Luna y, desde entonces mi vida cambió radicalmente y aquellos sueños e ilusiones que creía olvidadas volvieron a invadirme. Me encanta pasear con ella por los mercados navideños seleccionando bolas nuevas para el árbol, cantar villancicos con el gorro de Papá Noel puesto, preparar la carta a los Reyes, jugar a guerras de cosquillas y sobre todo ver esa carilla que se le pone cuando descubre que ha sido muy buena y le han traído lo que pedía…. Son tantas cosas que no tengo palabras suficientes para poder describíroslo.


¡Te quiero, Luna!

23/12/09

Lágrimas mediáticas


Hace unos cuantos posts, os comenté que suelen decirme que soy una “mujer atípica” pues bien, otro de los rasgos que me clasifican como tal, es que soy futbolera y culé acérrima.


Desde pequeña, en mi casa siempre se ha respirado este ambiente de acontecimiento especial alrededor del Barça. Recuerdo con mucho cariño los partidos de los domingos con mis primos sentados en el suelo comiendo pipas y escamoteando sorbos de cerveza a nuestros padres, los gritos y los abrazos ante cada gol.


Supongo que también influye el hecho de que mi padre nos ha inculcado el barcelonismo subliminalmente desde la más tierna infancia: la vajilla que usamos desde que éramos bebés es blau y grana, el tono de su móvil es el himno del Barça y se conoce los horarios de los telediarios para empalmar la sección de deportes en todas las cadenas… cómo veis no tenía escapatoria posible!


Así que como en todas las grandes citas blaugrana, el día de la final del mundial de clubes, quedé con unos amigos en casa de mi hermano para compartir la tensión, los nervios y la emoción del partido.


Disfruto de la ceremonia de preparar el partido con los aperitivos, las cervezas y la porra de resultados. Creo que es el motivo por el que me gusta tanto el deporte (nota: últimamente más verlo que practicarlo…propósito de enmienda para el 2010)


Eso sí, a pesar de todo mi bagaje personal, el año fulgurante que está haciendo el Barça y los nervios que pasé durante el partido, no tolero el circo que se ha montado con las lágrimas de Guardiola al ganar el mundial de clubes. He leído frases del calibre: “Cuando ves que una persona tan normal y humana se pone a llorar ante un hecho irrepetible es cuando descubres que la vida es mucho más que trabajar y ganar dinero, es un sentimiento de plenitud” … ¡Vamos hombre!


Primero, ¿qué significa calificar a alguien con el adjetivo “humano”? Son las típicas frases sin sentido que se usan por decir algo al estilo de la popular: “es muy amigo de sus amigos”… ¿Alguien me lo explica?


Segundo, parece que acabamos de descubrir el sentimiento de llorar por emoción, alegría o para liberar tensiones. Esto es como con las enfermedades, parece que el cáncer sólo exista cuando lo tiene un famoso y nos da mucha pena verlo en la clínica de Houston…


Me indigna la certeza de que si algo no es mediático no existe… si es con esa condición, no quiero existir nunca.

Luna nueva

Mi autoregalo de Navidad... para Reyes el Sol!

22/12/09

Hoy no me puedo levantar

Me encantan los musicales, recuerdo de niña quedarme embobada delante de Gene Kelly cantando bajo la lluvia (nota: es una fantasía que me queda pendiente de realizar). Desde entonces, todos los años por estas fechas, es uno más de los encantos de la Navidad.


Hace unos meses que ha llegado a Barcelona el musical basado en las canciones de Mecano y desde entonces he estado buscando con quién ir a verlo. Como pasaban los días y mi búsqueda se estaba volviendo infructuosa, decidí ir sola. En los últimos tiempos, he descubierto el placer de hacer cosas en solitario y nunca más voy a quedarme sin hacer nada que me apetezca por no tener con quién hacerlo.


Así que allí estaba ayer por la noche, fila uno, butaca uno y con unas ganas inmensas de disfrutar… Y vaya si disfruté! Sencillamente, me encantó.


El truco está en dejarse llevar, arrastrado por la música y los sentimientos que te traen las canciones de Mecano. Soy de la opinión que cada canción evoca un momento de tu vida y que cada momento, te hace pensar en una determinada canción, o al menos a mi me pasa… Mi vida tiene su propia banda sonora.


Me gustan las obras en las que el público se convierte en un elemento más del espectáculo y así fue ayer… hubo momentos en los que me recordé de niña poniendo esa cara de alucine, otros en los que lloré como una magdalena y otros en los que no pude parar de aplaudir, cantar y bailar mientras la música en directo me embargaba.


Una catarsis digna de vivir!



20/12/09

"DAR"

Dar, gran verbo y objeto de controversia….


Hoy me han dicho una vez más “es que tú das mucho”… puntualizamos y, llamadme quisquillosa, pero ¿cómo se mide lo que uno da? ¿Con qué se compara para saber si es mucho o poco? Creo que es algo totalmente subjetivo y, dependiendo del que recibe, se valora como “mucho” o no.


La frase en cuestión suele ir seguida de algunas coletillas que a mí me producen picores, a saber:


- …y haces sentir mal al resto. No me responsabilicéis de vuestros sentimientos.


- y no puedes esperar que te den lo mismo porque siempre acabarás decepcionado. No me planteo “mira, si doy esto luego puedo pedir lo otro” aunque no estéis acostumbrados al altruismo, nunca espero nada a cambio y ahora podéis creerme o no.


- sólo consigues que te quieran por lo que das si dejas de hacerlo, dejaran de quererte. No mendigo amor, dádmelo si os lo pide el corazón.


- hay que hacerlo porque se quiere y no porque se debe. Nunca lo dudéis, siempre es porque quiero.


- hay que dar en la misma medida en la que se recibe. No pienso convertir el amor en algo matemático y racional porque perdería su significado y ese punto de locura y espontaneidad que me encanta.


- eres demasiado buena y así te va. No tengo interés en que me beatifiquen por mis “bondades” y odio sobremanera aquellos que por considerarte buena persona te cuelgan el calificativo de tonto.


Debido al mundo en el que vivimos actualmente, cuando alguien nos demuestra sus sentimientos abiertamente creemos que es a cambio de algo y tememos no estar a la altura. Con esto, torpedeamos la esencia de los sentimientos y los convertimos en un puro trueque comercial o simplemente optamos por cerrarnos y devolver sistemáticamente aquello que nos dan… Si todas estas opciones se consideran válidas, ¿Por qué no lo es la mía?


Una vez alguien me dijo que le había enseñado lo que era el amor incondicional, no era (ni es) mi intención ser maestra de nadie, ni pido que se entienda mi manera de sentir, sólo que se respete.

13/12/09

Cosas de MI vida

Maldigo aquellas pequeñas cosas a las que cantaba Serrat, siempre me sorprenden cuando más fuerte me siento y me enseñan que aún no he superado muchas de los miedos que me hacen daño. Qué debo seguir luchando a través de las lágrimas y la desesperación hasta encontrar la luz del sol.


Llevo tiempo escribiendo contenida, aguantando ira y amargura dentro y creo que ha llegado el momento de cerrar por reformas. Es un cierre temporal y, en cuanto tenga el interior reparado y pintado de brillantes colores volveré a mostrároslo. No me hace sentir nada bien estar enseñando las grietas de mi alma y las manchas de humedad de mi corazón. Sobretodo porque siempre he odiado inspirar lástima.


Hoy en una de mis batidas de limpieza mientras espero a que el horno me avise de que uno de mis platos está listo, he encontrado un recuerdo no muy lejano que me ha golpeado fuerte y sin piedad en la boca del estómago obligándome a sentarme. Sin resistirme, me he dejado llevar por la sacudida del flash-back que me ha devuelto a aquellos recuerdos de ilusión y alegría… No sé porqué, estos momentos no suelen durarme mucho y son seguidos por el portazo del “qué hubiera sido si…” que me golpea en la cara una vez tras otra.


Estoy cansada, resfriada y con unas inmensas ganas de encerrarme a llorar pero, ¿sabéis qué? Hoy no, ya basta, se acabó. Voy a echar esos sentimientos y a seguir adelante con más fuerza que nunca con la certeza de que quién quiera estar, estará a mi lado.


Si amas algo, déjalo libre. Si vuelve es tuyo, si no, nunca lo fue”



9/12/09

¿quién gobierna a quién?


Esta mañana he leído en el periódico el caso de una niña británica de dos años que padece una enfermedad de las denominadas “minoritarias”.


El titular era de lo más impactante: “Llorar puede matar” Tras leer la noticia, mi mente empezó a funcionar dándole vueltas a la cuestión de que son nuestras emociones las que nos dominan y que es inevitable sentir por mucho que nuestra vida dependa de ello, aunque sea textualmente como en este caso.


Yo he experimentado algo parecido. Me quedé alucinada cuando mi médico me explicó, con libro científico en ristre, que en el cerebro tenemos unas neuronas que sólo emergen de la masa encefálica cuando estamos alegres y es, únicamente en este estado, en el que pueden alertarnos de la presencia de infecciones en nuestro organismo. Esta explicación, que parece de Barrio Sésamo, está contrastada por cientos de páginas de estudios clínicos.


Como confesión diré que, cuando era pequeña, siempre pensaba que el control de mis leucocitos y demás bichitos de mi cuerpo, lo llevaba el anciano de la barba de “Érase una vez la vida". Y de mayor, le confié mis defensas al Actimel… pero, gracias a mi querido doctor, ahora tengo claro que una sonrisa es la mejor defensa.


Por cierto, un apunte más, ¿quién define una enfermedad con el calificativo de “minoritaria”? ¿Hay un ranking que establece a partir de qué número de casos se considera o no así? Sinceramente yo no sería capaz de hacerlo, sobretodo cuando hablamos de personas… Quizás es que nunca he tenido la frialdad que se les supone a las gentes de ciencias (en el instituto ya opté por las letras puras)




8/12/09

Momentum

Ayer tuve la oportunidad de disfrutar del nuevo espectáculo de Mayumana. Había tenido ocasión de verlos hace algunos años y me sorprendió la capacidad de todos sus miembros de convertirse en artistas multidisciplinares, increíbles bailarines, grandes cantantes a cappella y brillantes músicos capaces de crear melodías con objetos tan dispares como agua y un vaso o incluso una lata de aceite de motor abollada.

Pero este nuevo show es todavía más impresionante. Incorporan nuevos ingredientes como juegos de video, luz y interacción con el público. En dos palabras: IM-PRESIONANTE!

Os dejo unas pinceladas de su nuevo espectáculo y un consejo, aprovechad el "Momentum"!

4/12/09

Los símbolos


Desde que empecé a oír hablar del tema decidí mantenerme al margen pero tengo que reconocer que, desde que el tamaño de las tonterías se está volviendo desmesurado, no puedo contenerme.


Os avanzo que soy agnóstica con todas las letras y creo que esa debería ser la postura que tendríamos que adoptar con nuestros niños en lugar de imponerles la nuestra antes de que puedan tomar su propia decisión.


No me sorprende que las voces airadas se alcen cuando tocan las cruces pero, lo que sí me pone los pelos de punta es conocer que en nuestro país tenemos 1.900 centros escolares católicos.


Los responsables de estos centros así como los altos cargos religiosos de España, definen esta nueva propuesta de no-ley como una amenaza y una persecución a la religión. Sinceramente, me flipa que sean precisamente ellos los que pronuncien estas palabras cuando tradicionalmente se han opuesto a todos los demás credos persiguiéndolos hasta su erradicación (sino me creéis, revisionad “Ágora”)


Otra perla, es afirmar que nunca han existido problemas con los padres y los alumnos de estos centros y un padre lo confirma diciendo que “Yo traigo a mi hijo consciente de que es católico”. A parte de que a esta frase le falta la coletilla de “…por mis cojones”, sobra decir que los niños tienen que tragarse la cruz, la sotana o el hábito porque no tienen poder de elección ante este tipo de progenitores.


También he leído comentarios que definen la cruz como símbolo de una cultura (también la esvástica representa una cultura…) y unos valores tales como el amor, la entrega y el respeto… el amor no se enseña se experimenta y cada cuál debe amar a lo que le de la gana, por entrega entiendo que se refieren a las donaciones que han ido atesorando y en cuanto al respeto… uf, dejémoslo.


Total que, por si esto fuera poco, los de la gaviota, que se agarran a un clavo ardiendo en pos de las encuestas de popularidad, empiezan a decir soplapolleces tales como:


“¿Prohibirán los villancicos?; ¿quitarán la cruz de la bandera de Asturias?; ¿llegarán hasta las casas para quitar los símbolos religiosos?».


Y ante esto, digo yo: ¿estos quieren gobernarnos? Cuando les hablemos del paro y la crisis que se inicio en el gobierno del bigotes, ¿nos cantarán el “campana sobre campana? Por cierto, ¿el que iba de casa en casa persiguiendo al pueblo no era Franco?


La conclusión a la que llegan estos lumbreras es que los “partidos marginales”, como ellos definen a ERC, manejan los hilos del gobierno… Vamos, como el bigotes al barbas, será que se cree el ladrón que todos son de su condición…


Vale, ya lo dejo que me embalo y no paro… como conclusión, diría dos cosas:


- No nos quedemos con quitar sólo los crucifijos, sino cualquier elemento representativo de una determinada cultura que nos condicione ya a tan temprana edad.

- También amenazan con irse a América si les obligan a quitar las cruces… como diría mi querido Rubianes, que se vayan a cagar a la playa!


Psdt 1: La escuela es para enseñar y no para imponer.


Psdt 2: Papá y mamá, gracias por no imponerme una enseñanza y una religión.


Psdt 3: Hace un chupito de orujo? ;-P

2/12/09

Cuestión de actitudes

Una de las actividades que más están de moda en la “santa casa” dónde trabajo, es complacer a ventas en todos sus caprichos. Pues bien, el último antojo de uno de mis comerciales era ir a visitar un hipermercado mayorista de los que gestiona la gran U, o como ellos le llaman: un punto de venta.


Total que el martes por la mañana nos fuimos de excursión para que viéramos in situ un centro de Makro, dónde para comprar tienes que tener un carné especial que te acredite como mayorista. Si vienes de parte de un proveedor, como era nuestro caso, te tramitan uno provisional para ese día.


Era evidente que el señor comercial no iba con intención de comprar nada pero, mi compañero y yo, estábamos dispuestos a beneficiarnos de las ofertas de la venta al por mayor. Así que pedimos el carné y cogimos un carro al más puro estilo “te pongas como te pongas me lo voy a llevar todo”.


Empezamos a deambular por los pasillos abarrotados de productos tamaño XL y, mientras mis ojos hacían chirivitas ante esos precios que ni el Mercadona de las narices (otro de los clientes que me ha tocado en suerte gestionar), el comercial sólo hacía que lamentarse de que algunos de los productos que vende la empresa no estuviera disponible en la tienda (en lenguaje corporativo: “rotura en el lineal”)


En ese momento, mientras nuestro querido comercial se tiraba de los pelos porque el precio de la mayonesa no estaba correcto o se esforzaba por convencer a una clienta de que comprara un determinado producto en detrimento de la competencia o la marca blanca y, lo más friki del mundo, hacía fotos a los productos de la competencia para diseñar nuevas estrategias… nosotros llenábamos el carro de turrones, latas de berberechos e incluso una paletilla de jamón a un módico precio.


Parafraseando a Serrat: “Cada loco con su tema”…


Psdt 1: me lo pasé bomba sacando mi espíritu consumista.


Psdt 2: ya sólo me faltan los langostinos y ya tengo la compra de Navidad con un amplio margen de ahorro.


Psdt 3: apuntarme a otra excursión el año que viene por estas fechas.

1/12/09

Primer intento...

Ni subido a una escalera conseguiría besarte. A nuestra distancia emocional también se ha sumado la física y, nuestros empeños por tender puentes entre los dos sólo hacen evidente el abismo que nos separa.

La realidad más triste de mi vida es comprobar que siento la misma frialdad cuando pongo la mano en la pantalla del ordenador simulando coger la tuya, que cuando las entrelazábamos paseando por nuestro parque.

Desde que vives en la Luna no dejo de mirar su cara oculta intentando encontrar un significado a todo esto. Ya no siento nada.